martes, 2 de septiembre de 2014

Reparación y saneado de humedades con mortero de cal - Ejemplo práctico


Cuantas veces nos hemos tropezado con paredes dañadas por la humedad, eflorescencias y pinturas desprendidas. Las humedades por capilaridad son un problema difícil de erradicar, pero teniendo algunos conceptos claros se puede llegar a conseguir una notable mejoría. 

El mercado, ante la falta de conocimiento popular y el declive de la técnica, se aprovecha ofreciendo soluciones inútiles, o en los peores casos soluciones que agravan el problema. Insistencia en impermeabilizar, poner barreras al agua, aplicación de productos derivados de la petroquímica con nombres rimbombantes, que tienen más inversión en marketing que en el propio producto, es lo más usual encontrar para eliminar estas humedades.

Sin embargo, como decía antes, es menester tener ciertos conceptos claros para evitar las temidas humedades:
  • No se puede poner barreras al agua, necesita una entrada y una salida.
  • Hay que facilitar la transpiración del edificio.
Esta introducción es solo una excusa para mostrar algunas fotografías que he podido rescatar de la reparación de muros interiores aquejados de este mal. La reparación se basó básicamente en el picado y saneado del muro, aplicación de nuevo enfoscado de cal y pintura al silicato altamente transpirable. El resultado lo podéis apreciar vosotros mismos.

Antecedentes

Se trata de una vivienda de dos plantas, orientada hacia el sur, en la falda de Monte Sancha (Málaga). La elevación del terreno obligaba a construir las casas semienterradas para salvar el desnivel. Este es el caso de la vivienda objeto. La calle trasera esta en cuesta, de tal manera que entierra parcialmente la casa. Para comprenderlo mejor podemos ver el plano de alzados.


El mal estado de los interiores era obvio.

Algunos parches de cemento.

Las eflorescencias tan antiesteticas. La hornacina se cerró, por lo que no se visualiza en las fotografías actuales.


En situaciones así, el yeso es uno de los peores materiales que se pueden usar.

Acciones


Después de tantear varias opciones, se ejecutó lo que era más práctico y barato, ya que lo más adecuado hubiera sido realizar a su vez un drenaje en la cara exterior, pero puede el lector deducir que todo lo que lleva asociado esta acción, (cortar el tráfico, excavar, reponer...) elevaba considerablemente el precio.

Saneado de los muros, aplicación de mortero de cal en varias capas, evitando fratasar demasiado para no cerrar el poro y acabados demasiado "apretados" que cierren la red capilar. El resultado es un material enormemente transpirable y con buen comportamiento ante humedad y sales. Para finalizar, una pintura al silicato, con un nivel de transpiración de los más altos en el mercado, V > 2000 g/m² · d, (permeabilidad al vapor de agua).

Otras de los beneficios que aporta tanto la pintura mineral como el mortero de cal es la higiene. En interiores como el que tratamos, las condiciones son idóneas para el desarrollo de hongos y ácaros, temperaturas entre 20-23 ºC y niveles de humedad relativa alta (70-75%), crean un caldo de cultivo excelente. Actualmente el problema de hongos ha desaparecido, y los ácaros tienen más difícil la vida, por lo menos en las superficies verticales.

Después de cinco años, todavía no se aprecian eflorescencias.

El interior está en perfecto estado.

La parte inferior al friso se encontraba en estado lamentable, a día de hoy y después de cinco años, todavía no hay muestras de humedad.


Los materiales aplicados posibilitan la adecuada transpiración del muro.

El uso de la cal en interiores se antoja como un material de excelente comportamiento desde el punto de vista técnico y estético. Las posibilidades de color son infinitas y es que se pueden combinar los pigmentos minerales de infinitas maneras para dar una estética personalizada incluso evitando el uso de pinturas. Sin duda el desconocimiento de este material impide disfrutar de una serie de ventajas que con otros materiales sería muy difícil encontrar.


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